Participación de Jimena Ferraez en la sesión de bienvenida, acompañada de destacados líderes, académicos y expertos en competencia y regulación de México, América del Norte, América Latina y la Unión Europea.

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Jimena Ferráez Ramos, Presidenta de la Asociación Mexicana de Pequeños Operadores de Telecomunicaciones, A.C.

Muy buenos días a todos y miembros del presídium. Quiero agradecer de manera especial al Instituto Federal de Telecomunicaciones y a su Centro de Estudios por la organización de este Foro Internacional. Es un honor estar aquí hoy en representación de los agremiados de la Asociación Mexicana de Pequeños Operadores de Telecomunicaciones.

Como asociación, nosotros representamos a una parte de los operadores locales de México que aportan conectividad en áreas urbanas, semi urbanas y rurales. A partir del 2013 el IFT ha impulsado el desarrollo de estos operadores. Al corte de mayo de 2023 se entregaron alrededor de mil 200 nuevas concesiones únicas para la provisión de servicios de telecomunicaciones, de las cuales alrededor de 800 usan tecnología inalámbrica en espectro libre o no licenciado.

La coordinación y cooperación entre las autoridades de competencia y las entidades regulatorias es esencial para enfrentar los retos que surgen en este dinámico ecosistema. A nivel mundial estamos presenciando una creciente cantidad de investigaciones para abordar las preocupaciones relacionadas con las grandes plataformas digitales y los nuevos modelos de negocio que emergen en el sector. Así mismo, enfrentamos la implementación de nuevas regulaciones.

El llamado desde nuestra asociación es que el regulador mexicano siga teniendo una visión de colaboración en su regulación, entienda el papel de los pequeños operadores y realice las consultas públicas correspondientes. Por eso celebramos que hace poco más de un mes se haya instalado el Comité de Pequeños Operadores de Telecomunicaciones, que estamos seguros beneficiará de gran manera al ecosistema.

Ahora es importante contrastar estas tendencias internacionales con la situación específica de México. Mientras que a nivel global se avanza hacia un entorno de alta competitividad y tecnologías avanzadas, México aún enfrenta desafíos significativos en términos de infraestructura y competencia.

Primero, debemos abordar las barreras de entrada que enfrentan los nuevos jugadores en el mercado. La infraestructura, procesos burocráticos y los costos del espectro representan desafíos relevantes que pueden limitar la competencia. Según datos del Banco Mundial, en países de ingresos bajos y medios, el costo del espectro puede representar hasta el 15% de los ingresos anuales de un operador. Los pequeños operadores, como operadores de proximidad, juegan un papel crucial al proporcionar acceso en áreas donde los grandes operadores no se encuentran. Debemos trabajar juntos para facilitar el despliegue de infraestructura y encontrar soluciones que reduzcan estas barreras.

Segundo, la regulación asimétrica sigue siendo un tema de importancia, la preponderancia de ciertos actores y sus prácticas para dificultar el acceso a su infraestructura. Necesitamos una regulación que nivele el campo de juego y promueva una competencia saludable. En este sentido, es relevante señalar que en México el preponderante controla aproximadamente el 58% del mercado de banda ancha fija, lo que muestra la necesidad de una regulación efectiva, así como de vigilar que CFE TEIT no sea considerado el principal competidor del preponderante. Los pequeños operadores, con su enfoque en la proximidad y el servicio personalizado, pueden ofrecer alternativas competitivas y de alta calidad, pero necesitan un entorno regulatorio que los considere.

Tercero, las tendencias regulatorias actuales que suceden en varias latitudes, relacionadas con el fairshare, creemos, al igual que la Federación de Cámaras y Asociaciones de Proveedores de Internet de América Latina y el Caribe, de la cual somos miembros, que esta regulación afecta no solo temas de competencia económica en el entorno digital, sino también al consumidor, quien debe ser el centro de nuestras operaciones en todo momento. Violaciones al principio de neutralidad de la red encarecería en el acceso para los usuarios finales. La OCDE ha determinado que la neutralidad de la red es fundamental para la innovación y el crecimiento en el sector. Es nuestra responsabilidad proteger este principio para garantizar un acceso equitativo y asequible a todos. Los pequeños operadores al operar de manera cercana a los usuarios son especialmente sensibles a cualquier cambio que afecte la neutralidad de la red y, por ende, la accesibilidad y equidad del servicio.

Cuarto, la regulación de Wi-Fi 6 y 7, asignada a los ISPs, puede mejorar significativamente el acceso y la calidad de Internet. Esto es especialmente importante en un mundo cada vez más digitalizado, donde el acceso a una conectividad robusta es esencial para el desarrollo económico y social de un país. Durante 2022, más de la mitad del tráfico IP mundial fue gestionado por redes de Wi-Fi, lo que subraya la importancia de esta tecnología que resulta sumamente relevante para los ISPs, especialmente para los pequeños operadores, al permitirles desplegar infraestructura con menores inversiones, prestar servicios de mayor calidad, incrementando su eficiencia, mejorando el acceso y la calidad de Internet para comunidades que, de otro modo, podrían quedar desatendidas, en general, elevar el estándar actual de la industria, que es, en términos generales, deficiente.

Finalmente, no podemos ignorar cómo los sectores de telecomunicaciones están evolucionando. Los nuevos modelos de negocio y las dinámicas de mercado requieren que las autoridades regulatorias se adapten rápidamente para garantizar una competencia justa. No podemos permitir que las grandes plataformas tecnológicas dominen estos sectores a expensas de los operadores más pequeños y en, última instancia, de los consumidores.

La implementación de nuevas tecnologías y modelos de negocio es crucial para el desarrollo económico del país. Es imperativo que pongamos a los usuarios en el centro de nuestras políticas y esfuerzos. Para ello, nuestra asociación, propone dos líneas de acción: primero, fomentar la colaboración y la transparencia, establecer mesas de trabajo conjuntas entre autoridades grandes y pequeños operadores para discutir y diseñar regulaciones que beneficien a todos los actores del ecosistema, especialmente a los usuarios finales; segundo, implementar políticas inclusivas y equitativas, desarrollar políticas que reduzcan las barreras de entrada y promuevan la competencia justa, asegurando que tanto los grandes como los pequeños operadores puedan coexistir y prosperar, proporcionando así mejores servicios y precio a los consumidores. Solo así podremos garantizar un entorno digital competitivo y justo para todos.